domingo, 31 de enero de 2021

¿Cómo recuperar la dignidad después de un momento embarazoso... y no morir en el intento?

¿Cuál es mi definición de embarazoso? Situación tan vergonzosa en la que se anhela desaparecer. Quien no lo haya experimentado en algún punto de su vida sería realmente afortunado; lo cierto es que aunque los pensamientos puedan llenarse de elogios para tratar de suavizar papelones, no es posible erradicar la vergüenza en su totalidad. Tropezarse, decir algo fuera del lugar, olvidarse el dinero del pasaje estando ya en el transporte público, encontrarse con un familiar o amigo en tu peor presentación posible, mucosidad repentina y no tener papel higiénico, y un sinfín de vergüenzas más son las que al menos una vez hemos experimentado.

El peor error es plantearse la cuestión: "¿Qué van a pensar de mí?". En primer lugar, la gente suele tener vergüenza... y de vez en cuando por asuntos que si se analizan bien, no resultan tan complejos. Para ejemplificar, hablar en público puede ser costoso, y es comprensible: es el segundo miedo más grande del ser humano después de la muerte. Sin embargo, ¿por qué surge la vergüenza? ¿Por las risas de compañeros? ¿Por pensar en que estos pueden generar comentarios negativos? Es importante reconocer nuestra autoestima y darnos cuenta de que no podemos ser perfectos. ¡Avergüéncense de robar, avergüéncense de matar! ¡Eso sí que no tiene perdón! Tal parece que ser desinhibido y bañarse en aceite genera satisfacción, ¿y qué mejor manera de sentirlo que rodeándose de personas con dicho perfil? 

Por otro lado, pudimos haber pasado desapercibidos. ¿Por qué no reconocemos un poco el egocentrismo de cada quien con honestidad? Nuestra vida es como si fuese una película donde somos los protagonistas; es un hecho. Cada uno piensa de ese modo, queramos admitirlo o no. En consecuencia, la gente parece estar tan sumergida en sus pensamientos, que lo más probable es que no le tomen importancia o que quizá ni hayan notado un tropiezo, alguna mala intervención, etc.

¿Aún con todo lo dicho conservas el sentimiento de bochorno? Déjame decirte que esconderte de todos no es la solución. Puedes platicar el problema con un buen amigo, quizá no sea tan grave como uno pueda pensar. Problema compartido se reduce a la mitad. ¿Temes que hayan generado un mal concepto de ti y quieres que lo cambien? Piensa en esto: "oblígalos". Sigue con tu vida normal, como si nada hubiese pasado; es parte de conocerse a uno mismo. Si uno posee una percepción positiva de su persona, los demás también lo harán.








domingo, 24 de enero de 2021

Mientras más escribo, más soy feliz...

En las reuniones familiares, sigue tan vigente el recuerdo de mi yo de cinco años, que memorizaba una colección de cuentos infantiles que mi papá compraba, cuando ni siquiera había aprendido a leer. Es una anécdota difícil de creer, mas si he pensado en incluirla en la primera entrada es porque fue un comienzo. Ese amor por las historias poco a poco me condujo a darme cuenta de mi pasión por la escritura creativa; un pasatiempo que a lo largo de los años ha desarrollado un significado especial para mí. De tanto dar lo mejor de mí, estoy dispuesto a convertirlo en un oficio sin importar lo que diga el resto.

Mi proyecto de vida ha cambiado mucho en un lustro. Hace cinco años quería estudiar Ingeniería de Sistemas y empecé a prepararme para ingresar a la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). Esos fueron los pasos de mi padre, y por un momento pensé en seguirlos. Sin embargo, tener al frente mío una enciclopedia llena de ejercicios complejos de matemáticas y física, mi materia menos favorita cuando estudiaba en el colegio, solo me llenó de estrés. Pensaba mucho en el "qué dirán"; mi voz interna sabía que no era lo mío, pero no quería escuchar. La escritura y los audiovisuales son mis amantes eternos, son vocación, y el hecho de que en algún punto de mi vida alguien me haya dicho que tenía que dejar "eso" para dedicarme a "cosas más importantes", solo hacía que me sintiese peor.

Hasta que un día simplemente me di cuenta de algo: no sobreviviría sin escribir. Aunque suene increíblemente absurdo, tardé mucho tiempo en llegar a esa conclusión, a pesar de que en cuarto de primaria era muy bueno en la clase de Comunicación, y la miss Carmen me decía que iba a terminar siendo escritor; pese a que declamaba en las presentaciones del colegio y no me importaba que los más burlones me juzgaran siempre. De todas formas, supe que estudiaría Ciencias de la Comunicación poco antes de terminar la secundaria. Transmitir mensajes a las grandes masas a través de recursos audiovisuales, teniendo como apoyo recursos como la escritura... Sonaba genial. Un día cualquiera, me levanté con ese pensamiento. Fue cambio de paradigma demasiado repentino, pero ahora estoy seguro de que ha sido una de las mejores decisiones que he podido tomar.

Sorprendentemente, mis padres se lo tomaron de la mejor manera. A decir verdad, mi mamá ya tenía el presentimiento de que el camino que estaba a punto de tomar no era el mío; lo que más me emocionó, fue que la familia de mi papá también se alegró. Quizá la idea de ser juzgado solo se encontraba en mi mente; a veces suelo preocuparme demasiado. A partir de ese momento, solo preferí ignorar a algunos compañeros de clase, que soltaban sus "o sea que ahora vas a ser comunicador... te vas a morir de hambre".

Decir que soy un universitario me trae felicidad en estado puro. Dedicarse a lo que a uno le gusta definitivamente es uno de los mayores placeres a nivel personal y profesional.  Al incursionarme en el mundo de la escritura, con un concurso literario ganado en la categoría juvenil y una publicación confirmada en una antología que contextualiza la pandemia, he dado el primer paso que da inicio al largo recorrido que me espera. 

¿Si hay una razón específica que me motivó a crear este blog? Mi anhelo es que este sitio sea un espacio para desahogar los pensamientos que pasan por mi cabeza, y al mismo tiempo un medio para contar un poco de mi vida. Por otro lado, pensé: si mi deseo es seguir adelante como escritor, tengo que ser constante escribiendo. Sé que si logro conectar al menos con una persona a través de las palabras, estaré saltando de alegría al notar que cumplo mi propósito. 

¡Bienvenido a mi blog! Espero que disfrutes de este pequeño espacio virtual.



Mis desventuras en bicicleta: fumadores y tiktokers

Puede que parte de mi esencia no sea tan distinta a la de un gato. ¿Odiar al mundo y juzgarlo para mis adentros me hace mala persona? Quisie...